Fisioterapeutas de Venezuela

Noviembre 5, 2008

LA PERSONA CON DISCAPACIDAD VISUAL Y LA PARTICIPACIÓN DE LA SOCIEDAD

Archivado en: Discapacidad, Discapacidad Visual, Foro, Foros, Inclusión Social, Integración Educativa — Ft. Katiuska Pacheco @ 5:32 pm

¿CÓMO PUEDO AYUDAR?

Autora: Katiuska Pacheco
Fisioterapeuta

DEDICATORIA.

Discapacidad Visual

Este artículo fue motivado por María Gabriela Saap, administradora del grupo Discapacidad en Venezuela en la página de red social Facebook y coincide con la continuación de un primer artículo publicado el 12/07/2008 en esta página, disponible en este enlace. María Gabriela es una persona con movilidad reducida a causa de un accidente automovilístico y actualmente dedica gran parte de su tiempo a defender los derechos de las personas con discapacidad.

En esta publicación el lenguaje descrito será sencillo y en primera instancia, está dirigido a todas aquellas personas que en un momento dado han tenido la oportunidad de conocer o encontrarse con una persona ciega o con deficiencia visual (baja visión) y queriendo prestar ayuda no han podido, por no tener el conocimiento de cómo hacerlo. Por ahora solo ofrezco un bosquejo de cómo podemos participar en la integración social de la persona con discapacidad visual, según mi experiencia en el área, posteriormente iré ampliando el tema hasta llegar a la especificidad del mismo, de la misma manera, invito a otros compañeros a participar en la redacción de artículos relacionados con área de la discapacidad.

LA CULTURA Y LA DISCAPACIDAD EN VENEZUELA.

Cultura y Discapacidad

Hablemos el mismo idioma.

Como bien lo establece la Organización Mundial de la Salud en su Clasificación de las Discapacidades y lo resalta nuestra Ley Venezolana para la Persona con Discapacidad, lo primero que debemos tomar en cuenta – si queremos tener una comunicación adecuada -, es que ante todo, estamos hablando con una persona que tiene una de sus capacidades disminuidas, en este caso la visual y debemos dirigirnos a ellos como a una persona con discapacidad y no con el término mal empleado “Discapacitado(a)”.
El desconocimiento del tema en nuestra sociedad ha creado tabúes hacia ciertas palabras, de si debemos o podemos usarlas o no y de esta interrogante se despeja el paradigma de la comunicación efectiva entre las personas con discapacidad y las personas sin discapacidad. La Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud, avalan el empleo de la palabra “Ciego” o “Ceguera” y las personas con esta condición visual, las aceptan sin sentirse ofendidas, por tanto, podemos perfectamente dirigirnos a ellos como personas ciegas. Así mismo, dentro de nuestro coloquio, el decir “Mira” o “Ver” debe ser algo natural y en ningún momento debemos limitar a las personas con discapacidad visual ni a nosotros mismos, de decir estas palabras.

Es necesario sustituir las “palabras visuales” por palabras que den referencias claras a las personas con discapacidad visual, debemos evitar señalar y decir “allá” o “aquí”. Cuando usamos palabras concretas como “derecha-izquierda”, “arriba-abajo”, “delante-atrás”, “a tantos pasos de…”, entre otras, estamos dando señales claras que permiten el desarrollo de los conceptos de nociones espaciales – donde estoy ubicado con respecto a mi entorno – y serán de gran utilidad al momento de prestarles nuestra ayuda.

¿Cómo puedo ayudar?

Toda ayuda debe ser consultada antes de pretender brindarla y debe considerarse que será aceptada o rechazada según la necesidad de la persona con discapacidad. Es aconsejable primero saludar y presentarnos, podemos colocar suavemente la palma de la mano en el hombro para dar seguridad a la persona con discapacidad y nuestro tono de voz debe ser sutil. Se le preguntará si necesita y/o desea ser ayudado, luego de aceptar, la misma persona dará las pautas de cómo podemos ayudarle.

Preguntar si necesita ayuda

¿Cuándo podemos estar irrespetando a una persona con discapacidad visual?

Existen límites que definen la moral y buenas costumbres para todas las personas – sin excepción -, en el caso de la persona con discapacidad visual debemos tener las consideraciones pertinentes, por razones sobre entendidas. Cuando las personas con discapacidad visual se encuentran reunidas y queremos incorporarnos al grupo, debemos anunciarnos con un saludo y de la misma manera despedirnos si queremos retirarnos, evitando así, causar incomodidades o mal entendidos con nuestra presencia o ausencia.

Normas de Cortesia

El gesto de colocar la palma de la mano por delante de la cara de una persona con discapacidad visual, en la actitud de comprobar si realmente es ciego, es considerado una ofensa dentro de la comunidad de personas ciegas y deficientes visuales. También es considerado una falta de respeto hacia las personas con discapacidad visual el hecho de esconder sus cosas personales, entre estas el bastón o querer sorprenderlos con pellizcos, tocarlos a un lado mientras estamos del otro, colocarles cosas frías o calientes en la piel, levantar repentinamente el tono de voz y cualquier otra acción que pueda alterar su concentración y tranquilidad de manera intencional.

REGLAS DE ORO

Orientación Espacial

Las personas ciegas y deficientes visuales crean una rutina mental de su recorrido diario, haciendo uso de las referencias y pistas sensoriales que el mismo ambiente le va ofreciendo, cualquier alteración o cambio de esta rutina le causa desorientación espacial, es por eso que toda remodelación que se haga dentro del hogar, trabajo, casa de estudios y de ser posible en la comunidad, debe ser notificada y antes de realizarse debe tenerse la consideración necesaria hacia estas personas. Al quitar una pared de un sitio se genera un cambio en la percepción de la presión y profundidad de este espacio, altera la propagación del eco, desvía la corriente del aire y la entrada de luz. Esto quiere decir que la persona con discapacidad visual no solo no va “tocar” más la pared que siempre estaba en su sitio y que usaba para obtener referencia, orientarse y alinearse con ella para caminar en línea recta para así poder llegar al mismo sitio, sino que también altera la estructura de percepción en algunos de sus canales receptores – oído, tacto, olfato -. Es recomendable consultar la opinión de la persona con discapacidad visual y de un experto.

Orientación Espacial

Los cambios de inmobiliario dentro del hogar también deben ser anticipados o anunciados una vez se que se hagan y de no ser necesario, se recomienda no realizarlos. Debe tenerse especial cuidado con las puertas y ventanas, éstas deberán estar totalmente cerradas o totalmente abiertas, siempre pegadas y alineadas con la pared, al dejarlas semi-abiertas, colocamos en riesgo a las personas con discapacidad visual.

Detener

Ante situaciones de peligro debemos evitar usar la palabra “cuidado”, ya que colocamos en situación de alerta a la persona sin tener un conocimiento claro de lo que debe cuidarse y hacia donde está ubicado el peligro. Debemos solicitarle que se detenga con palabras como “detente”, “espera” o “párate” y explicarle el porque, de esta manera estamos dando tiempo a que tome las previsiones correspondiente sin alterarse.

¿QUÉ ES UN GUÍA VIDENTE?

El término de guía vidente, es usado para identificar a aquella persona que utilizando el recurso de la visión sirve de guía a una persona ciega o deficiente visual para su traslado de un sitio a otro, ubicar objetos o sitios específicos.

Consideraciones en el desplazamiento

Toma por encima del codo

Si queremos ayudar en el desplazamiento de un sitio a otro, siempre debemos colocarnos por delante de la persona con discapacidad visual aproximadamente a un paso de distancia, esto permite que la persona pueda advertir en un espacio de tiempo relativo, los cambios que se puedan presentar. La toma del brazo, la debe realizar la persona ciega o deficiente visual por encima de la articulación del codo para poder dar libertad de movimiento al brazo del guía vidente, esta toma le permite a la persona con discapacidad visual percibir a través del brazo del guía vidente todos los cambios en el espacio, como las subidas y bajadas de escalones, giros hacia los lados, pasos anchos para obviar obstáculos, detenimiento de la marcha, etc.

Un paso por delante

Debe realizarse una marcha armónica entre las dos personas, respetando las características individuales de cada persona con discapacidad y evitando las comparaciones, la persona vidente deberá caminar siempre hacia el lado de la calle, protegiendo en este caso, a la persona con discapacidad visual. Durante el recorrido, el guía vidente deberá ser descriptivo, haciendo énfasis en los detalles más relevantes del ambiente. Para ayudar a cruzar la calle, siempre debemos preguntar a la persona si necesita la ayuda y es indispensable que nosotros como guías videntes nos coloquemos siempre por delante, debemos evitar tomarlos de la mano y llevarlos “a rastras”.

Pasajes angostos

Cuando el espacio a recorrer es angosto para las dos personas, se cambia la toma del brazo a la articulación de la muñeca del guía vidente y éste, debe colocarla hacia su espalda, a la altura de la cadera, el recorrido se hará uno detrás del otro, en forma de “trencito” hasta terminar el pasaje angosto, luego, se hará nuevamente la toma por el brazo. También se puede realizar una toma por encima de los hombros o caderas de la persona vidente, esto va depender de la confianza implícita entre las dos personas.

Consideraciones en la ubicación de objetos y sitios específicos.

Ubicación de sillas

Si queremos ofrecer una silla a la persona con discapacidad visual, abrir una puerta o entregar un objeto, debemos siempre usar las palabras concretas que den referencia. Podemos sonar los dedos, dar una palmada, sonar el pie contra piso, dar golpecitos contra algún material cercano, a manera de estimular el sentido del oído y ayudarle a orientarse hacia el sitio al cual necesita dirigirse. Con sutileza, tomamos la mano de la persona ciega o deficiente visual y la colocamos sobre el espaldar de la silla o el asiento si ésta no tiene espaldar, sobre el pomo o manilla de la puerta o entregamos en sus manos si se trata de un objeto. No es necesario realizar la tarea por ellos, ni rodar la silla para acercarla, la persona puede perfectamente hacer el resto, solo daremos pautas para orientarlos.

Llevar la mano a la manilla

Agradecimientos

Dulce Tallavó
Rubnay Méndez

Fotografías

Katiuska Pacheco

Páginas recomendadas

Discapacidad en Venezuela
Zona de descarga de FISIOTERAPEUTAS DE VENEZUELA
Organización Panamericana de la Salud
Organización Mundial de la Salud
Ley para la Persona con Discapacidad
Canal: Discapacidad Visual
Las TIC y la Discapacidad

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Julio 12, 2008

EL ETERNO DIVORCIO DE LOS SISTEMAS – SALUD & EDUCACIÓN

Archivado en: Discapacidad, Discapacidad Visual, Educación Especial, Foros — Ft. Katiuska Pacheco @ 2:01 pm

Por: Katiuska Pacheco

Fisioterapeuta del Centro de Atención Integral de Deficiencias Visuales del Estado Aragua.

Despejando interrogantes.

A menudo, colegas y amigos sienten extrañeza cuando al preguntarme, les respondo donde trabajo. Muchos desconocen el alcance de nuestro trabajo como fisioterapeutas. Es común que nos confundan con masajistas y he asumido que la confusión proviene de la percepción que se te tiene cuando explicamos que nuestras técnicas están directamente ligadas al contacto de las manos con el cuerpo del paciente, es decir: Mano + Piel = Masaje

Resulta curioso que el desconocimiento – en ocasiones – proviene de nosotros mismos. Esa incomodidad que hemos sentido cuando nos llaman “masajistas”, la he experimentado muchas veces, cada vez que – inmersos en el desconocimiento – colegas y amigos, hacen comentarios alusivos sobre el tipo de atención que brindamos los terapeutas a las personas con discapacidad visual (D.V).

Solemos encasillar nuestro trabajo en el sector salud, obviando – muchas veces – el aspecto socio-educativo del paciente. Nos pasa con frecuencia, que miramos al paciente como una patología y no como una persona con una lesión o con una discapacidad, nos convertimos en terapeutas puramente clínicos. Cuántas veces no hemos conversado entre colegas y nos referimos a nuestros pacientes con expresiones como: “en este momento estoy atendiendo una rodilla” o “pásame al cubículo el hombro” y así, nos enfocamos en la patología que estamos tratando y no en el paciente como un todo, como una persona. De la misma manera como nos expresemos, así mismo internaliza nuestro cerebro las palabras. De allí la importancia de un buen manejo de términos adecuados, ya discutidos por expertos y aprobados por organizaciones de gran proyección mundial, como la OMS, entre otras.

Siento el compromiso profesional, de aclarar cual es el rol del fisioterapeuta en el área de D.V. y ese, es el objetivo de este artículo. Para lograr dicho objetivo, es necesario plantearnos algunas interrogantes.

¿Cuales son los dos principales sectores donde actúa el fisioterapeuta en el área de D.V?

En Venezuela, el profesional de la fisioterapia brinda atención a la persona con discapacidad visual dentro del sector salud y educativo, principalmente. La articulación de ambos sectores juega un papel muy importante en la re-inserción a la sociedad de la persona con discapacidad, en este caso, visual.

Existe un aparente “divorcio” entre el sector Salud y Educativo, sin embargo, la necesidad de profesionales en ambas partes, está presente. La abolición o sustitución de los términos rehabilitaciónreeducación o pacienteeducando, sigue siendo motivo de discusión y mientras se discute ¿Qué pasa con la atención de la persona con discapacidad?

El documento de conceptualización y políticas del área de Educación Especial, contempla la articulación de un equipo interdisciplinario donde destaca la participación del fisioterapeuta, el mismo expresa que cada profesional hará los aportes inherentes a sus conocimientos para la construcción de un trabajo integral, aún así, la realidad es otra en muchas instituciones educativas. De la misma manera, hay programas dentro del sector salud que no consideran la participación del personal técnico administrativo (psicólogo, fisioterapeuta, terapista ocupacional, trabajador social, terapista de lenguaje, etc.) que labora en el sector educativo. Pareciera existir un parcelamiento y condicionamiento de la información y mientras no haya conciliación ¿Dónde quedan los hijos del divorcio?

¿Cual es el camino a seguir?

Como terapeutas o profesionales de la salud, cuando desempeñamos funciones dentro del sistema educativo (Educación Especial), se nos presentan – forzadamente – dos alternativas:

1. Colgar nuestro título y convertirnos en profesionales a merced de los directivos de los centros educativos que – en muchas ocasiones – suelen desconocer los alcances de nuestra profesión, y

2. Crear estrategias de trabajo que permitan adaptar nuestros conocimientos a las necesidades de la población que se atiende en educación especial, con el objetivo de facilitar la integración socio-educativa de la persona con necesidades especiales, respetando los lineamientos establecidos por cada ministerio (salud y educación), siempre que se le de el justo valor que tiene cada profesional que conforma el equipo inter-disciplinario.

Asumir la primera alternativa, nos aleja de resolver la situación planteada. Escoger la segunda alternativa, implica una re-estructuración de la visión que se tiene de cual es la función del profesional de la salud dentro de la Educación Especial y esto conlleva a la disposición y disponibilidad al diálogo por parte de las autoridades competentes y profesionales involucrados.

Siempre el camino correcto requiere de tiempo, dedicación y compromiso con la causa.

Identificando nuestra debilidades

En mi experiencia, durante la formación como fisioterapeuta no existió un espacio adecuado dentro de nuestro pensum académico que abordara el rol del fisioterapeuta en el sector educación, específicamente Educación Especial o sobre la integración social de la persona con discapacidad, a pesar de existir asignaturas que contemplaron el tema y de ser éste, uno de nuestros objetivos como profesionales de la fisioterapia. Esta razón, nos hace contar con pocas herramientas para debatir los argumentos que fijan nuestra posición dentro del sistema educativo.

La vocación de servicio y el compromiso con nuestra profesión y hacia la persona con discapacidad, es lo que nos motiva a documentarnos y formarnos en las diferentes áreas que desempeñados dentro de la educación especial, pero no se puede dejar todo en manos del interesado, debe existir un mayor compromiso y motivación por parte de las autoridades que coordinan nuestras casas de estudios, federaciones y colegios que nos representan para promover y definir las funciones del fisioterapeuta en los diferentes sectores donde puede ejercer.

¿Cuáles son las funciones del fisioterapeuta en el área de Discapacidad Visual?

En Educación Especial, las funciones del fisioterapeuta deben ser definidas por el profesional y el directivo del centro educativo, sin embargo, el desempeño de funciones, está a la disposición del directivo que – la mayoría de las veces – desconoce los alcances de nuestra profesión. Habría que revisar las actividades que realizan los colegas que laboran en las unidades de rehabilitación para personas con discapacidad visual, en hospitales y comparar los esquemas de trabajo.

Una de las áreas de atención que brinda el fisioterapeuta a la persona con Discapacidad Visual, es la Orientación y Movilidad, de la cual hablaré en el próximo artículo.

Lectura recomendada

1. Documento de conceptualización y políticas del área de Educación Especial.

2. Dirección general de Educación Especial.

3. Pensum de estudios 2000 y programas de la carrera de rehabilitación, mención fisioterapia del Colegio Universitario de Los Teques, Cecilio Acosta.

4. Clasificación de la Discapacidad según la Organización Mundial de la Salud (O.M.S.).

5. Ley para las Personas con Discapacidad.

6. Programas de capacitación del PASDIS.

Julio 5, 2008

RIESGOS DEL NIÑO Y EL ADOLESCENTE EN EL DEPORTE

Archivado en: Fisioterapia en Deporte, Foro, Foros — Ft. Katiuska Pacheco @ 4:48 pm

Por: Yilda Hidalgo
Fisioterapeuta del Instituto Regional del Deporte de Aragua y
Servicio de Medicina Física y Rehabilitación del Hospital Central de Maracay
Revisión y Edición: Ft. Katiuska Pacheco.

En la actualidad es frecuente que los niños comiencen a realizar deportes en edades tempranas (5 – 6 años): natación, béisbol, kárate, gimnasia, etc.; ya que los padres se preocupan por que sus hijos se mantengan activos físicamente, y poseen cierta esperanza de que puedan llegar a ser profesionales en el deporte de su preferencia.

¿Existe algún riesgo de que los niños realicen deportes?

Desde el punto de vista de el desarrollo normal del niño, el juego es parte relevante en su vida, el cual implica correr, saltos y esto es base natural en el deporte, pero el aumento de las exigencias y de la intensidad del entrenamiento regular puede tener efectos negativos en el niño, por lo que debe tenerse precaución. En algunos deportes como el tenis y la natación, estudios han demostrado que muy pocos ganadores de competencias juveniles se convierten en adultos con éxito, es decir, es difícil predecir el futuro de un atleta. Muchos niños y jóvenes abandonan el deporte por que no disfrutan de éste, por tal motivo, es importante darle la oportunidad de probar al niño o adolescente deportes diferentes en vez de concentrarlos en una sola disciplina.
El deporte para los niños y adolescentes debe ser divertido y no significar un entrenamiento duro y doloroso. No se debe entrenar con los mismos principios que un adulto, si no adaptarlo al desarrollo.

Los Riesgos se dividen en:

  • Efectos sobre el desarrollo músculo-esquelético.
  • Lesiones debidas a accidentes.
  • Lesiones debidas a abuso.

Efectos sobre el desarrollo del sistema músculo-esquelético:

El desarrollo del sistema músculo-esquelético esta gobernado por la capacidad de adaptación en respuesta a la variación o repetición de la carga. En un deporte como el béisbol o el tenis donde el entrenamiento es unilateral o asimétrico (derecho o izquierdo), esa carga prolongada puede provocar cambios permanentes, como aumento de tamaño de huesos y músculos y laxitud de la capsula articular, ligamentos y tendones en el brazo dominante. Un ejemplo se encuentra en los gimnastas, el entrenamiento prolongado provoca aumento de la amplitud de movimiento de la columna vertebral, lo que origina cambios permanentes en los cuerpos vertebrales, con hiper-movilidad de los huesos de la pelvis.
El entrenamiento de niños debe ser vigilado y equilibrado.

Lesiones debidas a Accidentes (traumatismos).

Los niños y adolescentes se lesionan con mucha frecuencia pero las lesiones suelen ser menos graves que las del adulto, debido a las características físicas del niño, de manera que al momento del trauma hay implicadas fuerzas menores.
La estructura ósea y de tejidos blandos es más elástica y fuerte en el niño, los cartílagos poseen cierto aporte sanguíneo, lo que le permite que la cicatrización sea favorecida.
El esqueleto es la estructura más vulnerable en el adolescente, aunque los huesos se adaptan a las distintas tensiones en comparación con el adulto, estos no se adaptan tanto como el sistema cardio-vascular y los músculos. En los niños y adolescentes que participan de entrenamientos regulares, la musculatura puede desarrollarse más rápido que el esqueleto, lo que puede ser peligroso, ya que originaria una tensión anormal.

Lesiones en las zonas de crecimiento (epífisis).

Los cartílagos epifisiarios son más débiles que el resto del esqueleto, estos son más vulnerables en la pubertad y hacia el final del período de crecimiento, cuando empiezan a perder sus propiedades elásticas. Un impacto puede llegar a producir un desprendimiento de la epífisis. En el 10% de los casos, las lesiones de las zonas de crecimiento pueden provocar la alteración del crecimiento normal en longitud. Otra lesión es la epifisiólisis donde la zona de crecimiento se desliza en relación al hueso, cuyo tratamiento es quirúrgico.
Fracturas comunes.

En tallo verde.

En el niño y adolescente el hueso es más blando, las fracturas presentan características únicas. El esqueleto posee una mejor irrigación sanguínea, lo que reduce el tiempo de consolidación de la fractura.

Fracturas por arrancamiento.

Esto se da por la fuerza que los tendones, ligamentos y músculos ejercen sobre los huesos, situación que es inversa en el adulto.

Lesiones debidas a abuso.

Inflamación de una apófisis (apofisitis).

En la unidad musculotendinosa existen ciertas zonas de alto riesgo de lesión, estudios han demostrado que el entrenamiento físico aumenta la fuerza de los tendones y ligamentos más rápidamente que la de sus inserciones. La apofisitis resultante del abuso se produce en deportes de gran tensión y sobrecarga, como el fútbol, saltos de longitud y de altura. Es importante el reposo deportivo, para evitar la cronicidad del proceso.

Fracturas por estrés.

Si la capacidad del cuerpo del niño o adolescente es insuficiente ante una carga pesada e intensa, puede producirse una fractura por estrés, donde la lesión es provocada por el movimiento frecuente y repetido bajo una carga normal con un tiempo prolongado, ejemplo: una carrera de larga distancia, o ante movimientos de baja frecuencia pero con gran carga, ejemplo: un levantamiento de pesas.

Lesiones del cartílago.

El tejido colágeno de la superficie articular esta mejor irrigado por vasos sanguíneos y posee menos fuerza de tensión en los adolescentes que en los adultos, es por ello que pueden lesionarse más fácilmente como resultado de contusiones o esguinces. Entre estas lesiones se encuentran: la condromalacia rotuliana y la osteocondritis disecante.

Los niños y el adolescentes poseen características diferentes al adulto desde la esfera bio-psico-social, por lo que requieren de un abordaje especial en el área deportiva, para evitar lesiones que alterarían su desarrollo ideal y el futuro como atletas.
REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS
  • Peterson L, Renstrom P. Lesiones Deportivas, su Prevención y Tratamiento. Barcelona-España 1989, Editorial JIMS S.A.
RECOMENDADA
  • López P. Manual de Educación Física y Deportes. Barcelona –España 2003, Grupo Editorial Océano.


Junio 29, 2008

CADENAS MUSCULARES Y EL SISTEMA ANTIGRAVITATORIO II

Archivado en: Cadenas Musculares, Foros, Sistema antigravitatorio — Ft. Katiuska Pacheco @ 2:27 pm

Por: Manuel Padrino
Pasante y tesista de Fisioterapia –
CULTCA
Revisión y edición: Ft. Katiuska Pacheco

Recomendamos revisar primera parte del artículo Aquí

Segunda parte.

El cuerpo debe aceptar el tratamiento que le propongamos.

Por ejemplo, el tratamiento para las cadenas mio-fasciales deberá te­ner en cuenta la calidad de la trama fascial. Para pedirle que vuelva a dar el alargamiento, todavía debe estar en disposición de hacerlo. Cuando se conocen las relaciones estrechas de las fascias con la nutrición, el drenaje, la defensa, nos damos cuenta de que la recuperación de su fisiología me­cánica sólo será posible si la ayudamos en otras funciones. De ahí la importancia del enfoque manual en el campo visceral y craneal. La relación “continente-contenido” está en la base de la comprensión y del tratamiento.

Como que se ha obtenido la remodelación de las fascias por el tratamiento de las cadenas, sólo entonces podremos re-armonizar de forma eficaz y duradera su movilidad.

El cuerpo humano durante la bipedestación y la marcha ha de luchar contra la gravitación manteniendo el equilibrio; que es dado por la acción de diversos músculos que iré desarrollando detalladamente.

Revisión de la anatomía y biomecánica

Cadena estática posterior (CEP)

  • La hoz del cerebro.
  • El ligamento Cervical posterior.
  • La aponeurosis dorsal.
  • La aponeurosis del trapecio.
  • La aponeurosis del cuadrado lumbar.
  • La aponeurosis lumbar.

El equilibrio propio del cuerpo está basado en un desequilibrio basta señalar varios puntos importantes tales como:

  • La línea de gravedad cae delante de los maléolos.
  • El peso de la cabeza esta colgando delante con relación a esta línea es decir quedan 2/3 por delante de la línea de gravedad y 1/3 por detrás de la misma.
  • El resultado de ese desequilibrio anterior alto y bajo, tensa las fascias posteriores preferencialmente (ligamento Cervical posterior, aponeurosis dorsal y lumbar). Estos elementos conjuntivos forman la cadena estática posterior.
  • La cadena estática posterior tiene las cualidades de economía y sobre todo de propioceptividad para gestionar el re-equilibrio por las informaciones que envía a los músculos paravertebrales.
  • Ya que el hombre esta construido en un desequilibrio anterior, es normal que los factores estáticos estén localizados preferencialmente hacia atrás para oponerse a ello.

Las fascias bajo diferentes formas, están presentes en todo el cuerpo y lo compartimentan. Tienen un papel que ha sido poco puesto de manifiesto: el de formar el envoltorio periférico del cuerpo. Esta fascia periférica se comportará como el envoltorio de un muñeco hinchable.

¿Hinchado, por qué?

  • Por la presión intra-torácica.
  • Por la presión intra-abdominal.
  • Por las presiones internas.

La estática depende de cuatro factores :

  • El esqueleto: cadena ósea.
  • Las fascias: especialmente cadena facial posterior valorada por lo dicho anteriormente sobre el desequilibrio anterior.
  • La presión intra-torácica.
  • La presión intra-abdominal.

Estos dos últimos dan una respuesta al desequilibrio anterior por un apoyo anterior hidroneumático (estabilidad). La relación fascias-presiones internas es el principal factor de la estática.

¿Y los músculos?

Aunque la concepción clásica les atribuye mucho valor en esta función estática, sólo tienen un PAPEL SECUNDARIO. En efecto, no están hechos para una acción constante, gastarían dema­siada energía, se contracturarían sin respetar ni la ley de economía ni la ley de confort.
LA PRUEBA: retiremos al sujeto este apoyo confortable y económi­co haciéndolo adelgazar rápidamente. Se “deshincha” el continente, es decir, las fascias son más grandes que el contenido, los músculos tienen entonces que asumir esta función está­tica constante.

Resultado, en todas las personas que pierden peso con demasiada ra­pidez aparecen:

  • Contracturas paravertebrales (se reclama demasiado al músculo).
  • Tendinitis (la inserción se acopla mal con una tensión continua).
  • Una gran fatiga (escapes de energía por la vía muscular).
  • En una segunda etapa, las fascias se retractan, se ajustan al contenido, el cuerpo recupera sus apoyos a nivel de su envoltorio periférico, los mús­culos pueden relajar su esfuerzo y la sintomatología citada anteriormente desaparece.
  • La gravitación pone en valor la relación fascias-presiones internas y potencia la reacción de las fuerzas internas.

¿Y el equilibrio?

Los músculos espinales son correctores, guardianes del equilibrio, ac­tuarán a “bocanadas”, o por “ráfagas”, causando oscilaciones antero-posteriores (relación con las cadenas rectas), pero también circulares (rela­ción con las cadenas cruzadas).

Al elegir esta posición relativamente en des-equilibrio hacia delante, el cuerpo mantiene las cadenas musculares posteriores en estado de vigilan­cia (seguridad). Las informaciones propioceptivas participan en la recar­ga del sistema reticular. Es importante señalar esta preocupación de re­cuperación de energía en el funcionamiento del cuerpo.
Además, esta posición reduce la inercia del cuerpo, que será puesto en movimiento rápidamente.

Actualmente, la tecnología aeronáutica trata de construir aviones Estables, por lo tanto, manejables. Esta evolución se ha hecho posible por el progreso de los ordenadores que aportan las correcciones y la fiabilidad. Nos podemos maravillar con estos progresos, pero este acontecimiento me recuerda la reacción de Monsieur Jourdain, ya que hace mucho tiempo que la fisiología humana ha adoptado y probado la justeza de esta solución: nuestro cuerpo es inestable (oscilaciones de la línea de acedad) y sus ordenadores, cerebelo, oído interno, cerebro, no tienen equivalentes todavía.


Sistema de auto-crecimiento.

El crecimiento va acompañado de un “borramiento” de las curvaturas cervical y lumbar y de un enderezamiento de la columna dorsal. Cuanto más erguidos estamos, más precario es el equilibrio. Cuanto más se adopta la posición erguida, más se reclama a las fascias en el sentido vertical. Se registra un acercamiento de la línea anterior y de la línea posterior del cuerpo hacia la línea de gravedad (que es la resultante). Lo que se gana en acercamiento se recupera en un plano vertical. Pero, todo esto también va dirigido a una disminución de la estabilidad, por lo tanto, de una mayor solicitación de las fascias posteriores. A partir de esta tensión del ligamento cervical posterior, de la aponeurosis dorsal y de la aponeurosis lumbar, se organizará el sistema de auto-crecimiento.


Como se tensa el plano fascial posterior, puede convertirse en un tabique de fijación para los músculos que se insertan en él. El cráneo, el tórax y la pelvis se convierten en zonas de relativa fijación.

A nivel lumbar.

La aponeurosis lumbar solicitada en el sentido vertical provocará la supresión de la lordosis lumbar por sus relaciones con las apófisis espinosas.

Si se tiene que utilizar la musculatura para confirmar el auto-crecimiento, podrá servirse de la caja torácica y de la pelvis como zona de fijación. El músculo cuadrado lumbar, presenta tres tipos de fibras:

  • Fibras verticales que unen la última costilla (tórax) con la cresta ilíaca (pelvis).
  • Fibras oblicuas que unen la última costilla (tórax) con las apófisis transversas de las cinco vértebras lumbares.
  • Fibras oblicuas que unen la cresta ilíaca (pelvis) con las cuatro primeras transversas lumbares.

En el sistema de auto- crecimiento, las fibras verticales sufren una influencia excéntrica por el hecho de una puesta en tensión de todo el plano posterior. Las fibras oblicuas podrán actuar a partir de sus puntos fijos torácicos e ilíaco. La resultante de su acción es el enderezamiento de la columna lumbar. Esta acción, es parecida a la resultante de los músculos isquiotibiales y de los gemelos, que tanto pueden efectuar la flexión de la rodilla, como la extensión. Su acción es inversa en función de sus puntos fijos de inserción.

El plano más posterior.

L3 puede ser arrastrada por las fascias lumbares del dorsal largo (procedente del hueso ilíaco y que se inserta en las transversas de L3).

En el sistema de auto- crecimiento, el tórax sirve de punto fijo a los músculos espinales.

  • Epiespinosos
  • Dorsal largo (porción torácica)
  • Iliocostal

Estos músculos pueden influir desde el tórax sobre el retroceso de L3, es decir, el ápex de la curvatura lumbar. La suma de estas dos influencias confirma la posibilidad de des-lordosis lumbar.

El plano anterior

Participación de la cadena de flexión CDF que colabora: por su tono de base por medio del sistema antigravitacional, por sus contracciones voluntarias por medio del sistema de auto-crecimiento.


Esta actuación de la CDF tiene dos ventajas:

  • Favorecer una pelvis fija para la musculatura posterior.
  • Aumentar la presión intra-abdominal. Pudiendo ayudar el contenido a modificar la pared posterior del continente.
En efecto, la presencia de la aorta en la cara anterior de los cuerpos exige la protección de las estructuras óseas y del lecho fibroso pilares del diafragma (paso a este nivel de la línea de gravedad). Se comprende que a la altura de la columna lumbar no haya sistema anterior de crecimiento, ya que no es aconsejable la “cercanía” aorta. Se comprenderá que a nivel cervical, por razones idénticas, el sistema de auto-crecimiento estará detrás de la columna y que los músculos presentes en la cara anterior, con su potencia “ridícula”, tengan otro papel.

La columna lumbar, así, enderezada sirve de punto fijo al músculo transverso del abdomen. Durante el crecimiento, el transverso se contrae, acercando la línea anterior a la posterior y facilitando dicha actitud. Además, el diafragma gana longitud en su dimensión antero-posterior y no va en contra de este nuevo posicionamiento que ocasionará la elevación torácica.A nivel dorsal.

Se ha empezado a explicar la necesidad de una superficie lisa para el deslizamiento de la escápula y para la adaptación a la gravedad.

La columna dorsal, por tanto, no puede estar equipada con voluminosos músculos en su famosa zona ingrata. Quedan dos posibilidades para este sistema de crecimiento; en primer lugar, colocar los músculos por encima y por debajo de esta zona ingrata; segundo, reclutar lateralmente a nivel de las cadenas cruzadas que detallaremos más adelante.


En primer lugar:

  • Por encima: se encuentra el serrato dorsal craneal.
  • Por debajo: el serrato dorsal caudal.
  • Su acción conjugada a través de la aponeurosis dorsal da una resultante de des-cifosis.

En segundo lugar:

  • Se reclamarán las cadenas cruzadas que salen de la línea alba con los oblicuos mayores, más serratos mayores, más romboides.
  • Este cinturón, al contraerse, acerca las líneas anteriores y posteriores. Ello favorece el sentido del “borramiento” de la curvatura dorsal y del crecimiento.
  • La contracción de esta cadena cruzada aplica los omóplatos sobre la parrilla costal. Los omóplatos actúan como rótulas de extensión por la caja torácica. Este sistema es especialmente activo para el crecimiento.

Es importante observar que este sistema de “borramiento” de las curvaturas (crecimiento) sólo puede funcionar si las estructuras mio-fasciales conservan sus posibilidades de alargamiento, si no es así, los mismo músculos pueden provocar el efecto inverso, es decir, el aumento de las curvaturas y el hundimiento.

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

  • L. Busquet (2002) Las Cadenas Musculares tomo 1 ed. 6 editorial Paidotribo Barcelona- España Pág. 180
  • P. Souchard (2005) Principios de la Reeducación Postural Global ed 1 editorial Paidotribo España Pág. 83.

Junio 22, 2008

CORRECTA UTILIZACIÓN DE LA TRACCIÓN LUMBAR MECÁNICA (TLM) EN EL TRATAMIENTO DE LA HERNIA DISCAL

Archivado en: Foros, Hernia Discal, Tracción Lumbar — Ft. Katiuska Pacheco @ 2:53 pm

Por: Crisanto Torrado Navarro
Fisioterapeuta

Dir. Unidad de Trastornos Vertebrales.
Cúcuta – Colombia

La TLM es una herramienta dentro del arsenal terapéutico útil para tratar las hernias discales lumbares nucleares.
La TLM es una técnica ampliamente utilizada en la Unidad de Trastornos Vertebrales con óptimos resultados. Es usada complementariamente a otras técnicas, lo cual hace que se pueda contar con un buen record de pacientes recuperados. Es necesario aclarar que esta técnica sola no es suficiente para tratar una disfunción como la hernia discal, sino que se necesita que sea implementada dentro del marco de un plan fisioterapéutico diseñado exclusivamente para cada paciente que sea diagnosticado con esta entidad patológica.
La tracción de los cuerpos vertebrales constituye un tratamiento estructural, ya que tiene un efecto biomecánico comprobado: separa las vertebras disminuyendo la presión intraarticular en el disco lesionado, reduciéndolo. De tal manera podríamos decir que específicamente la TLM produce tres efectos directos sobre la hernia:

  1. Succión: Se crea una presión subatmosférica al separarse las superficies articulares, creando un vacio que succiona el material lesionado reabsorbiéndolo, reduciendo así la protrusión.
  2. Alejamiento: Se ha comprobado que entre los cuerpos vertebrales de la región lumbar se puede presentar 2.5 mm de separación al aplicar tracción. Con lo que se libera la presión intradiscal causante de la hernia.
  3. Tensado de los ligamentos: Al producirse un alejamiento entre las vertebras, el ligamento longitudinal posterior se tensa lo suficiente como para ejercer una fuerza centrípeta sobre el material lesionado devolviéndolo a su ubicación original dentro del espacio intradiscal.


Además de estos efectos biomecánicos directos, también debemos considerar otras consecuencias benéficas de la tracción: estirar toda la musculatura estabilizadora de tronco, provocando paulatinamente y con el transcurrir de los minutos un mayor estado de relajación de esta musculatura, la cual se encuentra afectada por el aumento de tensión en sus fibras y por espasmos que empeoran el cuadro de dolor del paciente.A diferencia de lo que dicen otros autores que utilizan dispositivos electrónicos de tracción, el dispositivo de TLM causa molestias por la presión de las correas en la cintura pélvica y la parte inferior del tórax. Lo cual no contribuye mucho a la comodidad del paciente pero si desarrolla una adaptación y una tolerancia más amplia al dolor, aumentando el umbral de percepción doloroso para esta parte de la espalda.

Técnica

El paciente debe durar expuesto a la tracción entre 15 y 30 minutos. El tiempo de exposición es determinado conforme al criterio del fisioterapeuta, teniendo en cuenta el estado físico, el grado de dolor, la tolerancia al dispositivo, etc.
Al terminar la exposición a la TLM se deben seguir unos pasos protocolares, que el fisioterapeuta debe determinar, como: la forma adecuada de liberar la fuerza de tracción, la manera de soltar las correas, el tiempo de reposo después de aplicar esta técnica y el tipo de maniobras que pueden hacer con el paciente posteriormente.

Precauciones
  • Osteoporosis: se debe dosificar la fuerza con que se sujetan las correas, la cantidad de tracción que se va a ejercer, la intensidad del dolor del paciente. Si no es completamente necesaria la aplicación de la tracción, es mejor buscar otro método para el paciente.
  • HTA: Si el paciente es hipertenso, solo se debe admitir para este tratamiento si su afección es controlada medicamente y compensada. De lo contrario se debe remitir al paciente al médico familiar para que sea tratado y controlado. Se debe tomar la presión sanguínea antes, durante y después de la tracción. En caso de aumento de la presión arterial se debe liberar poco a poco la tracción y volver a tomar la tensión una vez más.
  • Fracturas vertebrales: Por obvias razones no se debería intentar aplicar esta técnica que puede empeorar la condición del paciente. Cuando la vertebra este consolidada, es posible aplicar la técnica si la valoración clínica muestra una indicación clara para ella.

Lectura recomendada

Cyriax, J. Tratamiento por Manipulación, Masaje e Inyección, Medicina Ortopédica, Tomo II. 11ª edición. 2001

Junio 15, 2008

LA TERAPIA MANUAL Y EL PARADIGMA BIOMECÁNICO

Archivado en: Biomecánica, Foros, La Terapia Manual — Ft. Katiuska Pacheco @ 4:23 pm

Por: Nelson Rodríguez de León
Magíster en Fisioterapia Manipulativa
(Universidad de Melbourne, Australia)

Muchas de las intervenciones utilizadas en fisioterapia manual están basadas en un modelo teórico biomecánico el cual identifica disfunciones segmentarias mediante la palpación de segmentos óseos. Dichas disfunciones pueden ser de movimiento (por ejemplo, el segmento vertebral no se mueve hacia extensión) o de posición (por ejemplo, la vértebra se encuentra rotada hacia la derecha), son presumiblemente las causales del dolor y la discapacidad del paciente y deben ser tratadas –de acuerdo con lo encontrado en el examen físico- de manera altamente específica con una técnica que restaure el movimiento o posición alterados.

Sin embargo, hay tres líneas de evidencia que sugieren que dicho modelo biomecánico es errado. Primero, la mayoría de estas técnicas de evaluación dirigidas a determinar las disfunciones biomecánicas han demostrado no tener validez ni confiabilidad. Para una revisión sobre validez y confiabilidad en investigación el lector es referido a George, Batterham y Sullivan (1) y Batterham y George (2). Segundo, se ha demostrado que los fisioterapeutas no pueden localizar las técnicas manuales a un segmento específico de la columna vertebral. Tercero, hay efectos simpatoexcitatorios concurrentes con la hipoalgesia producida por las técnicas de terapia manual que no permiten explicar los cambios producidos en el paciente basándonos exclusivamente en un modelo biomecánico. A continuación expondremos la evidencia de los primeros dos puntos. El tercero ya ha sido cubierto en otro artículo por el autor.

En un estudio dirigido a determinar la posición de los segmentos óseos de la pelvis, ocho fisioterapeutas evaluaron 17 sujetos. El porcentaje de correlación se ubicó entre 35 y 43% sugiriendo confiabilidad baja (3). O´Haire y Gibbons (4) realizaron un estudio donde 10 estudiantes de osteopatía del 5to año evaluaron la posición de tres segmentos óseos pélvicos demostrando confiabilidad interevaluador insignificante. Asimismo, el test de flexión (bipedestación) fue evaluado por 9 estudiantes del último año de postgrado de osteopatía en 14 pacientes demostrando confiabilidad interevaluador insignificante (5). Dos fisioterapeutas evaluaron el test de Gillet en 37 voluntarios. La confiabilidad interevaluador fue insignificante (6). Riddle y Freburger (7) realizaron un estudio donde 35 fisioterapeutas en 11 centros evaluaron 4 pruebas para la articulación sacroilíaca en 65 pacientes con dolor lumbar asociado a disfunción de la articulación sacroilíaca. La confiabilidad fue insignificante. Sesenta sujetos fueron evaluados para determinar la fijación de los segmentos lumbares utilizando palpación de movimiento por dos quiroprácticos (8). La confiabilidad fue baja en todos los segmentos evaluados. La validez de las pruebas de movimiento para la columna vertebral y la pélvis es extremadamente difícil de determinar ya que no existe un estándar dorado para realizar comparaciones. Clínicamente, esto significa que ninguna de estas pruebas debería ser utilizada para determinar la elección de la técnica de tratamiento, ya que existe una alta posibilidad de elegir y aplicar un tratamiento erróneo. Viéndolo de otro modo, si existe una probabilidad de error de un 50% en el resultado de una prueba y el resultado de la misma nos indica el tipo de “disfunción” y por ende la técnica a utilizar, también hay un 50% de probabilidades que se utilice el tratamiento erróneo. El modelo biomecánico se muestra entonces poco confiable para diagnosticar y elegir el tratamiento en las diversas presentaciones de los pacientes.Más aún, la evidencia sugiere que no se puede aplicar una técnica dada a un segmento único específico. Las movilizaciones posteroanteriores (PA) en columna cervical y lumbar han demostrado tener un alto grado de sensitividad y especificidad al ser comparadas con bloqueos anestésicos y poseen confiabilidad alta inter e intra evaluador como herramienta diagnóstica y aún así, dependen en cierto grado de la comunicación verbal con el paciente para lograr concordancia perfecta (9, 10, 11, 12). Sin embargo, Lee et al (13) utilizando imágenes de resonancia magnética funcional aplicaron una movilización PA a C5 en la columna cervical en 19 sujetos. Los resultados demuestran movimiento de todos los segmentos de la columna cervical y no solamente del segmento movilizado. Asimismo, Powers et al (14) utilizando resonancia magnética dinámica demostraron movimiento de todos los segmentos vertebrales (adyacentes y subyacentes) al aplicar movilizaciones posteroanteriores en diferentes niveles de la columna lumbar. Pese a esto, las movilizaciones articulares han demostrado gran efectividad clínica.La aplicación de las técnicas de manipulación también ha demostrado tener poca especificidad. Ross et al (15) demostraron que la cavitación producida durante la manipulación de la columna vertebral lumbar no se daba en el segmento deseado en mas del 50% de los casos y era específica (producía cavitación únicamente en el segmento deseado) sólo en el 36% de los casos. Beffa y Mathews (16) utilizando manipulaciones dirigidas a la columna lumbar y la articulación sacroilíaca determinaron que no existía correlación entre la técnica utilizada y la cavitación producida. Flynn et al (17) demostraron que no es necesario el sonido audible de la manipulación para que la misma sea efectiva. Cabe entonces la pregunta, ¿Es necesaria la especificidad de los métodos de evaluación y aplicación en terapia manual y son válidos los resultados obtenidos mediante estos?

Chiradejnant et al ( 18) estudiaron dos grupos de sujetos con dolor lumbar, a los cuales se les aplicó tratamiento correcto en cuanto a nivel y grado o un tratamiento elegido al azar. Ambos grupos demostraron reducción significativa del dolor. Hass et al (19) estudiaron los efectos de la manipulación en dos grupos de pacientes con cervicalgia. Uno de los grupos fue evaluado mediante técnicas de movilidad articular para determinar el nivel hipomóvil al cual se aplicaría la manipulación y el segundo grupo recibió la misma manipulación en un nivel elegido al azar. No se encontraron diferencias entre los grupos mostrando ambos reducción en el dolor cervical. Schalkwyk y Parkin-Smith (20) realizaron un estudio en dos grupos de pacientes con dolor cervical mecánico asignados aleatoriamente para recibir o una manipulación rotatoria o una manipulación lateral de la columna cervical en el segmento afectado. No se encontraron diferencias mostrando ambos grupos mejoras significativas en cuanto a dolor y rango de movimiento después de 10 tratamientos y en el seguimiento después de un mes.Flynn et al (21) desarrollaron una regla de predicción clínica para determinar que pacientes con lumbalgia se beneficiarían de la manipulación “dirigida” a la articulación sacroilíaca. Muchas de las pruebas utilizadas en terapia manual para la articulación sacroilíaca no pudieron predecir que pacientes responderían de manera positiva a la manipulación. Los pacientes en este estudio presentaron un beneficio dramático en su sintomatología pese a que se desconocen con exactitud los mecanismos causantes de la respuesta.De lo anterior debemos destacar tres puntos. Primero, con contadas excepciones, los métodos diagnósticos de evaluación en terapia manual parecen no tener ni la exactitud ni la precisión que le fuera atribuida por sus creadores. Más aún, los estudios de investigación revisados sugieren que dicha exactitud y precisión no son ni siquiera necesarias. Segundo, independientemente de este hecho, la terapia manual produce resultados favorables en los pacientes a los cuales les es aplicada sin importar la técnica que sea utilizada. Tercero, el hecho de que, por una parte, al aplicar técnicas disímiles incluso sin utilizar los métodos evaluativos establecidos para determinar su correcta elección se obtengan resultados favorables y por otra la pobre confiabilidad intra e inter terapeuta de las mismas posa serias dudas sobre la veracidad, aplicabilidad y validez del modelo biomecánico.Independientemente del modelo teórico que se revise, todas las técnicas manuales presentan tres características comunes, a saber, la aplicación de movimiento bien sea de manera activa o pasiva, el uso de la respuesta al dolor, el rango de movimiento o una combinación de ambas para determinar las causales de la presentación del paciente y el uso de la reevaluación inmediata de los mismos para comprobar clínicamente los efectos de las técnicas. Presentarlo de este modo pareciera darle uniformidad a la gran diversidad de enfoques presentes en terapia manual, los cuales están basados en modelos teóricos que en gran medida no han sido estudiados científicamente.

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La evidencia indica que diversas técnicas de terapia manual parecen tener clínicamente efectos similares sobre una misma condición (22, 23, 24), su combinación pareciera no multiplicar sus efectos (25) y los efectos neurofisiológicos también presentan similitudes (24, 26). Sin embargo, la combinación de enfoques (por ejemplo, combinar terapia manual, ejercicios y educación) si es clínicamente superior a la terapia manual por sí sola (27, 28, 29), resaltando esto la naturaleza multifactorial de las algias de columna.


Comparar entonces los diversos paradigmas dentro de la terapia manual sobre bases teóricas tratando de determinar la superioridad uno sobre otro es redundante. Todas las técnicas proveen al Sistema Nervioso con un estímulo aferente, de allí que el objetivo debe ser el de determinar cuales son los mecanismos involucrados en producir sus efectos, cómo es afectado el sistema sensorial y cómo difieren estos efectos entre sujetos, determinando que grupo de sujetos responderán de manera mas efectiva a una u otra técnica. Esto último, por ejemplo, ha demostrado ser de gran valía en el tratamiento del dolor lumbar (30).
Concluyendo, el paradigma biomecánico en terapia manual no se ajusta a las actuales prácticas de fisioterapia basada en la evidencia. Al ser contrastado con la evidencia científica el paradigma presenta muchas debilidades en cuanto a su validez diagnóstica y a la especificidad de las técnicas de tratamiento. Es necesario que los fisioterapeutas elijan cuidadosamente los test a ser utilizados en los pacientes, más aún si de los mismos depende la elección del tratamiento. Estos test deben estar basados en evidencia científica. Asimismo, deben abrazarse otros mecanismos de acción que expliquen los efectos de la terapia manual fuera del modelo biomecánico e incorporarlos al modelo de razonamiento clínico existente.

Bibliografía
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  • George K, Batterham A, Sullivan I. Validity in clinical research: a review of basic concepts and definitions. Phys Ther Sport. 2000;1(1):19-27.
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Junio 4, 2008

CADENAS MUSCULARES Y EL SISTEMA ANTIGRAVITATORIO

Archivado en: Cadenas Musculares, Foros, Sistema antigravitatorio — Ft. Katiuska Pacheco @ 12:38 am

Manuel Padrino
Pasante y tesista de Fisioterapia
CULTCA

Primera parte.

Las cadenas musculares representan circuitos en continuidad de dirección y de planos a través de los cuales se propagan las fuerzas organizadoras del cuerpo.

Para la comprensión íntima del ser humano, es necesario tener en primer lugar una buena comprensión de la organización fisiológica del cuerpo, para seguir mejor la instalación inteligente de los esquemas adaptativos, de los esquemas de compensación, de la patología.
El cuerpo obedece a tres leyes:

  • Equilibrio
  • Economía
  • Confort (no dolor).
En el esquema fisiológico, el equilibrio, con toda su dimensión parietal, visceral, hemodinámica, hormonal, neurológica es prioritaria y las soluciones adoptadas son económicas. Como el esquema de funcionamiento es fisiológico, es naturalmente confortable. En el esquema adaptativo (curvado), la organización del cuerpo tratara de conservar el equilibrio, pero concediendo prioridad al no dolor. El hombre está dispuesto a todo para no sufrir. Hará trampas, se curvará, disminuirá su movilidad en la medida en que sus adaptaciones defensivas, menos económicas, le harán recuperar el confort.
Nuestro confort y nuestro equilibrio se pagan con un gasto superior de energía, que se traduce en un estado de fatiga más importante. Si el juego de compensación muscular no es suficiente para satisfacer la demanda de actividades del organismo, el paciente no podrá mantener su verticalidad e ingresará en la cama. El hombre en bipedestación tiene un compromiso entre la verticalidad y la necesidad de ocultar sus problemas de todo tipo. La organización general del cuerpo responde a una necesidad de rela­ción en la vida. El cuerpo está preparado para observar, percibir, reaccionar, dar. El hombre en bidepestación se tendrá que adaptar a la gravedad, ase­gurar su equilibrio, programar su gesto, para tomar, para dar, para crear.
La buena coordinación de la organización general estará regida por las fascias de origen mesodérmico. Todas las estructuras conjuntivas (aponeurosis, vainas, tendones, ligamentos, cápsulas, periostio, pleura, peritoneo…) forman parte, en el plano funcional, de una única fascia. Ésta forma el envoltorio superficial del cuerpo y, por sus ramificacio­nes, penetra en la profundidad de las estructuras hasta el envoltorio de la célula. Esta tela fascial fijada por el cuadro óseo no aceptará que la tensen.
Toda demanda de longitud en un sentido necesitará un préstamo del conjunto de la tela fascial. Es preciso que la resultante de las tensiones que se aplica sobre ella esté en una constante fisiológica. Si este crédito de longitud no se puede conceder, se produce una tensión dolorosa, desen­cadenando por vías reflejas tensiones musculares (no dolor).Las fascias ligan las vísceras al cuadro músculo-esquelético. Se percibe la importancia de la buena relación articular, de la buena estática y de la buena movilidad de este cuadro. Las funciones están catalizadas por el movimiento de las estructuras periféricas. Si la movilidad del cuadro músculo-esquelético se altera, ten­dremos una reducción de la velocidad de una o varias funciones viscera­les. En contrapartida, la disfunción de un órgano, con fenómenos de con­gestión o esclerosis, modificará, por su pesadez o su retracción, su sistema de suspensión fascial. La víscera puede ser una de las causas de la desviación de las estructu­ras con pérdida de movilidad.
Cuanto más se avanza en la investigación más sorprende la importan­cia de las fascias. El tratamiento por las cadenas musculares es en realidad un trabajo de las fascias. Los músculos están contenidos en vainas interdependientes. El ree­quilibrio y las tensiones pasarán por el tratamiento de estos envoltorios. El músculo no es más que un “peón” al servicio de la organización gene­ral, es decir, al servicio de las fascias. El tratamiento deberá siempre buscar las causas a través de la lógica, la comprensión y el respeto de las estructuras.

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

  • L. Busquet (2002) Las Cadenas Musculares tomo 1 ed. 6 editorial Paidotribo Barcelona- España Pág. 180
  • P. Souchard (2005) Principios de la Reeducación Postural Global ed 1 editorial Paidotribo España Pág. 83

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